No sé si se animará alguien a traducir al español el último libro de
Armando Fumagalli, pero claramente valdría la pena. Creatività al potere.
Da Hollywood alla Pixar passando per l’Italia (Lindau 2013) es una lectura
apasionante y muy útil para quien desea orientarse en la jungla de la
industria audiovisual contemporánea.

Fumagalli disecciona el caso americano y lo confronta con el europeo
(particularmente con Italia), para desembocar en ese modelo sin precedentes
de gestión de la creatividad que es la Pixar, la más exitosa compañía de la
historia del cine, la única capaz de encadenar, por ahora, 13 blockbusters
sin ningún fracaso, una empresa atípica no sólo por sus números sino por su
estilo y la filosofía que la respalda.

Si damos una ojeada más detallada al índice, vemos que se parte del guión,
del Storytelling (cine, televisión, literatura), para analizar a
continuación qué es Hollywood y cómo funciona: las majors, los agentes,
etc., pero también «el alma» que hay detrás: etnias, culturas,
ideologías… Se subrayan los aspectos positivos, pero se evidencian
igualmente los negativos, como en ese apartado titulado Por qué Hollywood
vence, por qué podría perder. De ahí se pasa a la conexión entre cine y
televisión, en Estados Unidos y en Italia. El último, largo, capítulo está
dedicado a la Pixar como modelo alternativo.

Completa el libro una amplísima bibliografía. Tampoco las notas a pie de
página (al final de cada capítulo) tienen desperdicio. Fumagalli sabe de lo
que habla. Su concienzudo trabajo de documentación se ve respaldado por el
testimonio de primera mano, fruto de su experiencia en el campo audiovisual
(como consultor por muchos años de Lux Vide), así como de sus numerosas
entrevistas a profesionales del sector y de sus viajes a algunos de los
centros más importantes de producción cinematográfica mundial, en Shangai,
Hollywood o San Francisco (en cuyas afueras, concretamente en la pequeña
ciudad de Emeryville, se haya la sede de la Pixar).

En definitiva, una lectura que no decepciona y que nunca pierde de vista la
doble dimensión del cine, arte e industria.

Cortesía de www.sombraschinescas.com,
blog de cine del prof. Enrique Fuster.

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