Dieta digital: 5 consejos para una relación sana con los medios en familia
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Dieta digital: ¿Qué es y por qué es importante seguir una en familia? De seguido, os ofreceré cinco consejos madurados en mi experiencia personal de madre. Desde que mis hijos eran muy pequeños hemos implementado en casa, una “dieta digital”, que nos ha servido para gestionar de un modo sano la relación con las pantallas y, en el fondo, también entre nosotros.
¿Qué significa seguir una dieta digital sana?
En lo que respecta a la alimentación, seguir una dieta sana significa hacer “comidas regulares y saludables”. De forma análoga trato de aplicar este principio a la utilización de la tecnología.
Seguir una dieta digital quiere decir sustancialmente tener una relación sana, serena y sostenible con los instrumentos tecnológicos que utilizamos a diario, sin excesos y desequilibrios, evitando sumergirnos en un círculo vicioso en el que nuestros ritmos – y nuestros biorritmos – sean invadidos por el mundo digital de tal manera que se desnaturalicen. Se necesita mucho autocontrol. No es fácil para los adultos y mucho menos para los niños. ¿Por dónde empezar? Aquí tienes 5 consejos que te ayudarán a encontrar el camino.
1. Compartir las experiencias mediáticas con los niños
Una primera sugerencia es compartir las experiencias mediáticas con los niños tanto como sea posible, desde ver dibujos animados, a ver una película, desde un video en el móvil hasta divertirse juntos con un juego interactivo; igual que hacemos con las comidas principales: son mejores cuando se comparten.
Esto nos ayudará a no experimentar la tecnología como una barrera en familia; al contrario, se convertirá en una experiencia que nos unirá.
Además, estar al lado de los más pequeños mientras disfrutan de los contenidos nos permitirá a los adultos ayudarles a tener espíritu crítico, a no “tragarse” pasivamente lo que ven, sino a reflexionar sobre los estímulos que reciben.
2. No ver el momento de la película o los dibujos animados como antídoto al aburrimiento
Encender la televisión o ver un video en el móvil solo “por aburrimiento” es el mejor modo para aumentar el mismo aburrimiento. Los niños deben aprender a no usar la tecnología para “llenar un vacío”.
El aburrimiento se combate saliendo de uno mismo y saliendo de casa; mirando al horizonte y no al móvil; saliendo a conocer paisajes, viajando, divirtiéndose con los amigos, haciendo voluntariado, escuchando a quienes nos hablan, etc. La tecnología es una experiencia entre muchas otras, pero si se convierte en un “parche”, en una existencia plana, nos sentiremos aún más vacíos e insatisfechos.
Esto vale para grandes y pequeños. La experiencia televisiva o la actividad en cualquier plataforma se convierte en una más, por derecho propio, en un día lleno de muchas otras cosas. Se permite la excepción a la regla sólo en caso de enfermedad.
3. Del “fondo mediático” a la “experiencia mediática”
A menudo los niños sienten el impulso de dirigirse a la televisión o la tableta en el primer instante de “vacío” o de “aburrimiento”, por ejemplo, nada más terminar de comer, al terminar los deberes, etc. Sin embargo, si los consentimos, no les estamos ayudando a desarrollar su creatividad e imaginación.
Asimismo, cuando la televisión en casa se puede ver sin límites, asistimos a un fenómeno singular: los niños “la abandonan antes” y por supuesto no terminan de verla hasta el final. Esto se debe a que les hemos acostumbrado al “fondo mediático”, a la televisión como ruido de fondo, en lugar de vivir una experiencia mediática.
Resulta muy interesante observar lo siguiente: los niños sin una “dieta digital” buscan la televisión más que aquellos que la tienen, sin embargo, los primeros la abandonan rápido, le dan poca importancia o hacen otras cosas incluso estando encendida. Después de todo, ¿por qué van a aprovechar al máximo la oportunidad de ver la televisión si la tienen a su alcance siempre que quieran? Empezad a poner límites de tiempo, a fijar el número de episodios que pueden ver y descubriréis que disfrutan más.
4. “O la ves o la apagamos”: lo que necesitan
Nunca es tarde para comenzar una dieta digital en casa y, sobre todo, no existen niños más o menos predispuestos, sino padres más o menos decididos a implantarla.
En primer lugar, es necesario no dejar a los niños el “control del mando a distancia”: necesitan que alguien les ponga límites. Establecer normas no significa ser un déspota, sino ofrecer a los niños un estilo de vida que ellos mismos por sí solos no son capaces de seguir.
“O juegas o ves la película. En nuestra casa la televisión solo estará encendida si la ves, si no, se hace otra cosa o se apaga”: estos límites les hacen comprender al niño que no se pueden hacer bien varias cosas al mismo tiempo. Es una cuestión de hábito y de formación del carácter. Los niños saldrán más que beneficiados. ¡Pruébalo para creer!
5. Hablemos de lo que vemos
Cuando veáis una película, explicad a los niños los momentos que no han quedado claros, escuchad sus preguntas, cread un pequeño círculo de conversación: haciendo esto, toda la familia se verá involucrada en una misma actividad. Normalmente a los niños les cuesta concentrarse en una sola cosa durante mucho tiempo, por eso necesitan que un adulto les eche una mano, esté con ellos y ayude a los más pequeños a no tener una “indigestión televisiva”, sino a digerir el contenido que consumen. “Cuando encendemos la televisión la vemos juntos”: también esta es una regla de oro. Así los niños aprenderán a no distraerse y a seguir lo que ven con consciencia.
Si todavía no habéis probado a seguir una dieta digital, hacedlo ahora: ¡solo hace falta un poco de valor y haréis un gran descubrimiento!















