Comparaciones entre generaciones: cuando la tecnología nos une o nos divide

Comparaciones entre generaciones: cuando la tecnología nos une o nos divide

"Yo a tu edad..." ¿Quién no ha oído nunca esta frase pronunciada por un abuelo, padre o amigo de más edad que, con este incipit, responde a tu pregunta o te aconseja sobre una situación que ya ha vivido cuando tenía más o menos la misma edad que tú? La verdad es que el tiempo pasa y con el paso de los inviernos cambian lugares, costumbres, ideas, formas de vida, tecnologías, etc. que dan vida a nuevas y viejas eras generacionales.

Estamos en el siglo XXI, el siglo de la revolución digital, en el que las "viejas" y "nuevas" generaciones se ven obligadas cada día a adaptarse a una sociedad cada vez más rápida y en constante evolución.

El ranking generacional

¿Cuántas y cuáles son las generaciones hasta el día de hoy? Para responder a esta pregunta, podemos partir de la última clasificación generacional del Istat (Instituto de Estadística Italiano) del 2016, que etiqueta por nombre y define las peculiaridades de las diferentes generaciones. El Istat clasifica y subdivide a los nacidos entre 1926 y 2000 en adelante en varias generaciones:

Generación de la reconstrucción (o generación silenciosa): son los que nacieron entre 1926 y 1945 y, por lo tanto, son grandes defensores de las tradiciones, valores y principios. Vivieron períodos difíciles de la historia caracterizados no sólo por los efectos de las guerras mundiales, sino también por la presencia de diferentes ideologías políticas.

Baby boomers: nacidos entre 1946 y 1965, el término se deriva del gran auge demográfico, económico y social que se produjo en esos años en los Estados Unidos de América y en gran parte de los países europeos.

Se pueden subdividir a su vez en dos micro categorías cuyas peculiaridades han sido identificadas y bien descritas por el propio Istat: los "protagonistas de las grandes batallas sociales y transformaciones culturales de los años setenta" (nacidos entre 1946 y 1955) y la " generación del compromiso" (nacida entre 1956 y 1965), más vinculada a la lucha individual en la búsqueda de la propia "afiliación política" o de la propia "visión orientada a la consecución de objetivos personales".

Generación "X": es la generación nacida entre 1965 y 1977. Es la generación de los "perdedores", tal como la describe la revista Panorama en uno de sus artículos o, simplemente, la generación "intermedia" o "invisible". El término se identificó por primera vez hacia finales del siglo XX definiendo a la gente de esta generación generalmente como perezosa, apática, cínica y con poca confianza en el futuro, escéptica sobre los valores e instituciones tradicionales.

Xennials: La identificación de esta generación, no clasificada por el estudio del Istat, tuvo lugar entre finales de 2017 y principios de 2018. Nacidos entre 1977 y 1984, son la generación intermedia, una generación Jolly nacida como analógica pero que se adapta fácilmente a las nuevas tecnologías;

Millennials (o Generación Y o Generación Next/Net): generación digital, es decir, los nacidos entre 1985 y 1994. Se definen como los hijos del boom tecnológico que viven en medio de la crisis económica internacional. Es la generación del momento y, según muchos, la más "arriesgada". Los miembros de esta generación "son etiquetados como perezosos, auto-indulgentes y malcriados, y probablemente estamos frente a la generación más incomprendida de la historia", según afirma Pop Economy;

Generación Z (o IGeneration o Centennials): los nacidos desde 1995 hasta hoy son parte de esta generación. Son los nativos digitales que ya en sus primeros años de vida manejan cualquier dispositivo (smartphone, tablet) y utilizan las aplicaciones con naturalidad, tanto es así que ya cada acción cotidiana pasa por la tecnología y donde la distinción entre las barreras sociales "online" y "offline" se ha superado con creces. Aunque tienen la tendencia a aceptar todo lo que puede ser innovador en la sociedad, hay muchas perplejidades de los estudiosos sobre el futuro de estos jóvenes que, por otra parte, son y serán los promotores de la sociedad del mañana.

Podríamos discutir y debatir durante horas las características, los pros y los contras de cada generación; basta pensar en el hecho de que algunas personas ya están empezando a hablar de la generación posterior a la generación Z, la así llamada alpha, y que existe una gran cantidad de material que podemos encontrar en la web sobre ella.

Intercambio intergeneracional

Una vez que hemos explorado, en general, quiénes son y las peculiaridades de las diferentes generaciones, las principales preguntas que nos hacemos son: ¿serán estas generaciones capaces de trabajar juntas algún día? ¿Cuál es la relación que cada generación tiene con el progreso tecnológico?

Para contestar la primera pregunta, podemos empezar con una curiosa historia, publicada en la prensa, en la que la eurodiputada de 25 años Chlöe Swarbrick, con la intención de compartir sus razones ante el Parlamento Europeo sobre el tema de la emergencia climática, fue interrumpida bruscamente por un colega parlamentario mucho mayor que ella. La joven, impasible, despreció el discurso inapropiado de su colega con un "Ok Boomer", casi como mostrando rencor hacia la generación anterior. Lo ocurrido resume la situación real de lo que podemos definir como una especie de guerra fría generacional en la que los millennials y la generación z señalan con el dedo a las generaciones pasadas, culpándolas de ser la principal causa de la crisis económica que experimentan los jóvenes de hoy. Por otro lado, las generaciones pasadas etiquetan a las generaciones futuras como capaces sólo de regodearse en el "victimismo" y en las excusas para "no trabajar" y por eso los ven como responsables de lo que está sucediendo en el mundo hoy en día. En uno de los artículos mencionados, de hecho, hay una estadística que muestra cómo los millennials americanos, por ejemplo, son la primera generación que gana mucho menos que sus padres cuando tenían la misma edad que sus hijos. Al igual que en América, el resto del mundo también habla de la precariedad que aflige a los jóvenes. Por lo tanto, lo que se describe es "la pescadilla que se muerde la cola", también con respecto a la forma en que las diversas generaciones abordan el uso de la tecnología.

Esto nos lleva a la respuesta de la segunda pregunta cuya solución se puede encontrar, en parte, en el estudio de Deloitte de 2018 reportado por Variety. La empresa que presta servicios de consultoría y auditoría financiera ha realizado un estudio sobre el uso del teléfono inteligente a nivel generacional en la población actualmente más conectada al mundo, los Estados Unidos, como también informó VpnMentor. El estudio muestra que los millennials y la generación Z (18-34 años) son los que más usan los teléfonos inteligentes, hasta 52 veces al día, a diferencia de las generaciones anteriores que afirman usar sus teléfonos sólo "a menudo" y en caso de necesidad.

Conclusiones

¿Has visto alguna vez a un baby boomer o a uno de la generación X comprar en una tienda online, hacer la compra en un supermercado online, ver su telenovela favorita en su smartphone conectándose a una plataforma de streaming, o escribir un texto en WhatsApp y en Instant Messenger con alguien? Si lo has visto, entonces no es tan difícil pensar que, aunque las diferentes generaciones tengan características diferentes, se puede establecer una colaboración fructífera. En lugar de señalar con el dedo, sería mejor detenerse y volver a pensar en el potencial de trabajo en equipo que podría haber entre la Old y la New Generation, juntando sus fuerzas para resolver concretamente los problemas que aquejan a nuestra sociedad. Para las nuevas generaciones es útil tener en cuenta que, para bien o para mal, como decía San Bernardo de Chartres, "somos enanos sobre los hombros de gigantes" y para la Old Generation es útil comprender que aunque hoy en día sientan que llevan sobre sus hombros el peso extra del "enano", ¡sus ojos verán ciertamente más que los ojos de ellos, si ambos están orientados al futuro común!